
El descenso hacia el Port des Canonge es muy divertido y fácil, todo el rato ves el mar y sus espléndidas vistas, siempre protegidos por la agradable sombra de los pinos de la zona, quizás por eso no paramos de encontrar excursionistas a lo largo de toda la ruta a quienes llamábamos la atención y alguno que otro nos preguntaba acerca de la BMT y de donde veníamos, se notaba que era gente que valoraba la naturaleza por su carácter agradable y simpático. Todo ello nos animó mucho y nos compensó con creces el tener que encarar la dura subida por carretera hasta el cruce con Valldemosa, aunque una vez llegamos a ese punto todo el sufrimiento se transformó en una divertida y larga bajada hasta casa, en cuyo descenso llegamos a alcanzar los 67 km/h, aunque sospecho que Agustín acarició los 70 km/h si no los alcanzó. |